¡Misión cumplida!
Terminamos a tiempo nuestras tarjetas navideñas y llegarán a su destino como habíamos deseado ... creemos que a esas personas tan especiales para nosotros, les gustará abrir el buzón y encontrarse nuestra carta y nos ilusiona imaginarlos sonriendo, aunque sea por un instante ...
Conozco a algunas personas a las que no les gustan nada las navidades; algunas porque añoran a los seres queridos que ya se marcharon; otros porque odian la navidad consumista que cada año lo es más ... algunos no soportan que haya amigos y familiares que solo se interesan por ellos en estas fechas mediante un mensaje al móvil con sus mejores deseos .... y soportan todavía menos tener que reunirse en torno a una mesa festiva con ciertas personas que intentan evitar el resto del año.
Aunque todas estas razones son de peso y yo las comparto con ellos, les diría que con un pelín de esfuerzo, se tomen estos días como una forma de recuperar ilusiones y de ver, a través de luces de colores y si es posible con la mirada del niño que fueron, que la magia existe... y que la vida y nuestra felicidad se componen de pequeños momentos que se pueden convertir en grandes tan solo por compartirlos entrañablemente con las personas que amas.